Hay un lugar donde el 15 de septiembre no necesita explicación.
Tequila es el pueblo que le dio su nombre a la bebida que el mundo entero asocia con México, y una vez al año se vive entre celebraciones, gritos, comidas y más.
El Grito en Tequila se da en la plaza
En todo México, la noche del 15 de septiembre pasa lo mismo a la misma hora: se toca una campana y se grita los nombres de los que hicieron un país. Es el mismo gesto en la capital y en el pueblo más chico de la sierra.
El Grito en Tequila se da en la plaza principal, frente a la parroquia, con el pueblo entero abajo. Hay familias, sillas sacadas de las casas, niños arriba de los hombros y una banda que arranca antes de que se apague el eco.
Y a la mañana siguiente, el 16, sale el desfile: escuelas, charros, bandas de guerra, la primaria completa marchando fuera de tiempo.
Es probablemente lo más bonito de las dos fechas.
Lo que se come el 15 de septiembre
La mesa de las fiestas patrias es media celebración.
Está el pozole, rojo o blanco, que en septiembre aparece en todas las casas de México, como en un acuerdo silencioso. Está la birria, que en Jalisco no se discute. Está la cochinita, que viaja desde el sureste y se queda. Y está la torta ahogada, que es Jalisco puro.
Después llega lo dulce, que es donde la fecha se pone tricolor: capirotada, arroz con leche, jericaya, gelatina de tres colores, pastel de elote.
Comer esto en Tequila el 15 de septiembre no es lo mismo que comerlo en otro lado. Es comerlo en el lugar del que salió media identidad de este país.
Por qué vivir las fiestas patrias en Tequila, Jalisco, y no en cualquier plaza
Tequila fabrica la mexicanidad desde hace más de dos siglos.
Destilería La Rojeña abrió sus puertas en 1795 y no ha dejado de trabajar un solo año desde entonces. Es la destilería de tequila más antigua de América Latina. Empezó a producir quince años antes de que existiera el Grito. Cuando Hidalgo tocó la campana en Dolores, esta casa ya llevaba una década y media haciendo lo que todavía hace hoy.
Eso no es una coincidencia bonita. Es la razón por la que el Pueblo Mágico tiene algo que decir en esta fecha y otros no. El paisaje agavero que lo rodea es Patrimonio Mundial desde 2006, y cada campo que ves lo plantó alguien que aprendió de su padre.
Recorrer Destilería La Rojeña en estos días es entender de dónde salió el símbolo antes de que fuera un símbolo.
El Grito termina tarde, y el 16 es feriado
Este es el consejo más práctico que te podemos dar sobre la fecha: quédate.
El Grito es a las once de la noche. La plaza no se vacía a las doce. Y el 16 de septiembre es feriado, así que no hay ninguna razón para que estés manejando de vuelta a Guadalajara de madrugada, cuando puedes estar viendo el desfile desde un balcón a la mañana siguiente.
El Hotel Solar de las Ánimas está sobre la plaza principal, que es exactamente donde pasa todo. Dormir ahí convierte dos días sueltos en un fin de semana largo de verdad.
Y hay algo más en camino
Para estas fiestas patrias se está preparando algo en Tequila, y todavía no lo podemos contar. Mantente atento nuestros próximos anuncios de eventos para que te enteres antes que nadie.
Si prefieres llegar por las vías, el Jose Cuervo Express recorre el trayecto entre Guadalajara y Tequila cruzando los campos de agave, que es la forma más inmersiva de entrar al Pueblo Mágico.
Y si te interesa el otro extremo del calendario: en noviembre, este mismo pueblo hace exactamente lo contrario. Baja la voz, apaga la música y se sienta a esperar a sus difuntos. Es la otra mitad de la misma historia.
“hace exactamente lo contrario”